Hace un mes me invitaron a presentar el proyecto de una aplicación web donde sería parte del equipo como diseñador de las piezas publicitarias. En dicho evento la persona que nos hacía seguir a la sala donde nos tocaba exponer el proyecto era una chica como de unos 20 años, casada y con 2 hijos. Me llamó la atención porque me dijo que también trabajaba desde casa y que su jefe le había acondicionado una oficina en su hogar para que teletrabajara con las prestaciones laborales acordes al contrato. A todas estas me dijo que su jefe era joven y que era parte del equipo que nos entrevistaría, eso es lo bueno de estar actualizado, ojalá muchos jefes de la vieja escuela valoraran estos espacios, porque todavía se tienen horas de ocio en los espacios laborales tradicionales.

Me puse a pensar en lo que ha transcurrido de estos 2 años, los cuales he utilizado para estructurar mi marca personal y también a trabajar desde casa. Cuando esta joven me dijo lo que ganaba y de cómo le estaban saliendo las cosas, estaba muy entusiasmada contándome todo, me alegró mucho, pero, también, me puse a pensar lo duro que la debe estar pasando.

En mi caso personal, debo reconocer que trabajar desde casa es algo que lo mantiene alejado de ese estrés de estar rodeado de gente que llega a la oficina a molestar y no dejar trabajar. Pero, también en casa encuentra uno esos detalles que lo ponen a pensar, por ejemplo: La casa está desordenada hay que ordenarla, cocinar, salir a la tienda ó al supermercado a comprar lo que hace falta, lavar la ropa, atender a los niños, recibir llamadas de clientes, mantener el WhatsApp activo para cualquier corrección de arte, el gasto de luz por los equipos encendidos, que si prefiero utilizar el abanico ó el aire acondicionado en fin.

Pensé que solo yo tenía ese detalle observado, pero, me di cuenta por boca de Edgar Beltrán, un amigo dedicado al periodismo digital y trabajar en conferencias con MinTic, que él también sabe de lo que hablo. Edgar ahora hace sus actividades desde espacios de Oficinas Coworking, para salir un poco de casa, porque sabe más que yo de esos detalles.

Es bueno tener todo el tiempo disponible para tener reuniones con clientes, salir a cualquier evento sin tener que estar con la presión del horario de trabajo y hacer lo que yo quiera en los espacios en los que no hay que hacer nada. Pero, también es de mucho cuidado y un poco incómodo si los que están a nuestro alrededor no están consientes de las actividades que uno hace desde casa y me refiero a la familia.

Porque a veces trabajar desde casa se constituye en ocasiones en un verdadero problema de comprensión. Por lo que ahora se está más comprometido con el trabajando y se puede descuidar otras actividades familiares. Habrá que pensar si tiene el retorno que esperamos ó volver a contratarse en otros espacios que no sea desde casa.

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